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Por Germán Fernández, área jurídica de Agaz

Sufrir un accidente de circulación es, sin duda, una de las principales preocupaciones que inquietan a los conductores, que desconocen cuál es el procedimiento que deben llevar a cabo en estos casos. Por ello, resulta fundamental conocer cómo desenvolverse ante unas circunstancias de este tipo.

Lo primero, los heridos. Una vez constatado que alguien ha sufrido lesiones, la prioridad será la llamada a los servicios de emergencia. A través de ella, se deberá describir con el máximo detalle posible la ubicación del siniestro así como el número de víctimas y aspecto que presenta cada una de ellas. Eso sí, sin moverlas si no se cuenta con los conocimientos médicos necesarios para hacerlo correctamente.

La siguiente comunicación ha de dirigirse a las fuerzas de seguridad con competencia en tráfico. Si se ha optado por llamar al 112 por la existencia de heridos, no será necesario ya que acudirán simultáneamente junto a los servicios sanitarios. En los casos en los que el accidente solo ha producido daños materiales resulta conveniente avisar a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil si se trata de un accidente extraurbano o a la Policía Local de la población en la que haya ocurrido, si corresponde a un incidente en vía urbana. Estos profesionales se encargarán de levantar un atestado y extenderán el correspondiente croquis de la situación de los vehículos, lo que posteriormente servirá de ayuda en el proceso de reclamación. Por esta razón resulta crucial no mover los mismos de su posición final hasta que no comparezcan los agentes.

En caso de colisión en la que únicamente se hayan provocado daños materiales de escasa consideración es posible que no intervengan los miembros de las fuerzas de orden. Por ello, no está de más realizar algunas fotografías del accidente en las que aparezca, de la forma más clara posible, la situación de los vehículos en la vía así como la señalización existente en el lugar de los hechos.

Cuando todos los conductores implicados están de acuerdo en las causas que han desencadenado la colisión, resulta recomendable la confección conjunta del parte amistoso de accidente, sobre todo en supuestos de escasa gravedad, puesto que facilita la tarea de las compañías de seguros a la hora de tramitar la reparación de los vehículos.

 

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